En
más de una ocasión hemos informado en este modesto rincón del ciberespacio de
la propensión del Nacionalismo vasco a montar akí una especie de zona de asentamiento y expansión de la industria
automovilística “del mundo mundial”, tipo Detroit, desde una gran fábrica en Amorebieta, en Vizcaya (la
fallida elucubración de López de Arriortúa, de indeterminado coste, pero alto, porque la Diputación llegó a comprar terrenos), al cochecito eléctrico urbano
(casi 16 millones de euros de dinero público dilapidados fraudulentamente)
propiciado por Ivarreche, también a un bólido de competición de Fórmula 1 (otros 48 millones de
euros de dinero público, igualmente dilapidados de forma fraudulenta), también
producto de la enfermiza mente del aldeanito, por no hablar del circuito de
carreras en las afueras de Vitoria, también fallido, sobre unos terrenos del
Ministerio de Defensa.
Pero
volvamos al cochecito eléctrico urbano “Hiriko”, que como decíamos no hace
mucho (pinchar aquí para enlazar), no es el nombre de una bella jovencita japonesa.
Además de las pistas que les damos en las imágenes que les ponemos,
tienen la información completa de este nuevo capítulo de la infamia NaCi en El Correo del sábado
26 de diciembre (edición impresa, pág. 29).















Una de las propuesta que el próximo Presidente del Gobierno de España lanzó de cara a la Convención Popular de Sevilla del pasado finde fue la de revisar (entendiendo que “revisar” es “eliminar”) los privilegios de los políticos en materia de pensiones, que alcanza límites de escándalo …





Todos los ciudadanos que sufrimos los excrementos y la inmundicia que la televisión pública vasca (a través de sus cuatro cadenas) vierte cada día sobre los hogares de nuestros conciudadanos, éramos conscientes de la situación y de quien, cómo y porqué se permitía.

Es una pena que Juanjo, el cobardica, haya huido del parlamento de Vitoria al perder las elecciones autonómicas de hace año y medio; ¡qué interesante haberle visto estos días, después de saberse cómo engañaba a la gente!.




