Frases que tienen su aquel ...

“El nacionalismo es completamente anti-histórico.

Es una regresión a la forma más primitiva, cavernaria”,

Mario Vargas Llosa (XL Semanal nº 1.479, 28-02-2016)

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jueves, 31 de agosto de 2017

"Votar no es siempre democrático", by José María Ruiz Soroa

Este pasado 13 de agosto José María Ruiz Soroa publicó en las páginas de opinión de El Correo el artículo titulado “Votar no es siempre democrático”, que ponemos íntegramente a continuación y que recomendamos leer en estos días de final de verano:

El debate en torno al proyectado referéndum catalán ha aportado al repertorio político patrio, entre otras cosas, algunas afirmaciones rutilantes, de esas que parecen revestidas de una corrección obvia y evidente por sí mismas y que además son bonitas: «poner las urnas no puede ser ilegal», «votar no puede ser contrario a la democracia», «una ley que impide votar al pueblo es ilegítima por definición». En el fondo, no son sino una versión fuerte de aquel, ahora suena tímido, «¿qué hay de malo en ello?» que popularizó Ibarretxe con ocasión de su consulta. De una manera más elaborada y técnica es la versión que argumenta Pedro Ibarra en estas páginas (‘Ajustes democráticos’, el día 2): en concreto, que un proceso de decisión por votación que cumpla con todas las reglas de inclusividad y libertad que se exigen normalmente para una elección es por sí mismo democrático, porque la democracia es puramente procesual, sin incluir valoración alguna o control sobre los contenidos materiales del proceso o sobre la legalidad substantiva de su convocatoria. Votar, si se vota respetando la limpieza del proceso, es democrático se vote sobre lo que se vote y en el ámbito que sea.
Tal afirmación podría ser correcta si reducimos la cuestión al sentido literal del término ‘democracia’ y a lo que fue la democracia en Atenas. Pero ciertamente no lo es si nos atenemos a su significado político moderno y contemporáneo. Que es lo que importa. Como decía Sartori, entre la democracia griega y la moderna existe homonimia pero no homología: las llamamos igual pero son cosas distintas. Si hablamos de los regímenes políticos existentes en nuestro entorno que llamamos ‘democracias’, y que se definen a sí mismos como «democracias constitucionales» evolucionadas de las ‘liberales’, no puede afirmarse que votar sea siempre democrático. Y para explicarlo, nada más sencillo que un ejemplo.
Supongamos que la mayoría gobernante de un municipio (pueden poner si lo prefieren una región, nacionalidad, estado, da lo mismo) decide convocar un referéndum abierto absolutamente a todos los vecinos, con votación igual, secreta, libre y reposada, para decidir si en el futuro van a quedar excluidos del vecindario las personas que sean comunistas; o las falangistas; o las heterosexuales. Si cumple con todas las reglas de libertad, igualdad e inclusividad, ¿sería democrático este referéndum y debería por tanto permitirse su celebración? Estoy seguro que todos los lectores responden intuitivamente que no. Y tienen razón, porque ese proceso violaría derechos fundamentales. Pero esa intuición choca, como es patente, con la afirmación previa de que toda decisión popular adoptada en un proceso libre e igual es por definición democrática. Estamos ante una aparente contradicción en los términos: un proceso ‘democrático’ que no es admisible en ‘democracia’. No es legítimo poner urnas para votar sobre esta cuestión.
La contradicción desaparece cuando nos damos cuenta de que las democracias de hoy en día, las democracias reales, no las terminológicas, definen ya de entrada en su propia constitución original un amplísimo campo o esfera de lo que ha sido denominado con acierto ‘lo indecidible’ o ‘el coto vedado’. Los derechos fundamentales de los seres humanos, por ejemplo, no están a la disposición de la voluntad mayoritaria, sino que se imponen a ésta de antemano. Los principios esenciales que inspiran la acción de los poderes públicos (el respeto a la dignidad humana y el fomento de las condiciones para la mayor posibilidad de su desarrollo) tampoco están sometidos a las mayorías: pueden ser modulados e interpretados, pero no desconocidos de raíz. Ni por el pueblo mismo ni por la mayoría parlamentaria.
Cierto, la delimitación de las fronteras de un país no forma parte del núcleo de lo indecidible. ¿Cabe entonces decidirlo por mayoría simple en referéndum de una comunidad? Pues no, porque lo que sí forma parte del ámbito que se impone necesariamente a la voluntad de la mayoría son las reglas que establecen las competencias de cada institución y la forma de modificarlas: las reglas del juego. Ejemplo: no podría ponerse a votación referendataria en un municipio la supresión del impuesto sobre el patrimonio para sus habitantes y si se hiciera el resultado sería inválido e ineficaz por respecto a las leyes tributarias. Ni es competencia municipal ni los impuestos pueden modificarse por iniciativa popular. Pues bien, modificar el ámbito territorial de España exige una reforma constitucional compleja (con voto referendatario de todo el pueblo español) y una reforma del Estatuto catalán (con voto de dos tercios del Parlament y subsiguiente popular catalán). Esas son las reglas del juego, el único democrático hoy por hoy. Pueden cambiarse, claro está, pero no desconocerse.
En resumen, que en la democracia actual casi todo lo verdaderamente importante está ya decidido de antemano y, por ello, sustraído a la decisión de la mayoría, popular o parlamentaria que sea. Que esta realidad no guste a los espíritus inquietos es una cosa, incluso lógica. Pero otra muy distinta es proclamar que aquí y ahora, en un país europeo estándar, cualquier decisión popular adoptada en un proceso de votación inclusivo, libre e igual es democrática. Tal cosa no es cierta salvo que aceptemos subvertir el sentido de lo que es la democracia y llegar al absurdo de defender que sería perfectamente democrático, si se hace por votación libre e igual, suprimir la democracia misma y establecer una dictadura.
Por eso, pretender que el referéndum catalán es democrático porque sí, porque votar lo es siempre, es una afirmación falsa que desconoce lo que es la democracia actual. Aunque eso sí, es un eslogan que queda bien. La sempiterna tentación por las ideas bonitas, sencillas y directas que, desgraciadamente, son siempre incorrectas.

martes, 20 de enero de 2015

Un canto a la profesionalidad de la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional, el asesino nacionalista vasco “Santi Potros” vuelve a la trena

Nos íbamos a preguntar hoy por qué motivo aún no había sido detenido el asesino nacionalista vasco “Santi Potros”, en libertad desde el pasado 4 de diciembre (condenado a casi 3.000 años de prisión por 39 asesinatos), cuando le puso en libertad la Sección Primera de la Audiencia Nacional (en adelante A.N.) con sólo el cumplimiento de 14 años de prisión al computarle los 13 años que cumplió en Francia por otros delitos, pero ahora que este criterio ha sido declarado inaplicable … procede la detención del canalla para que siga en prisión hasta el 24 de septiembre de 2025 (¡sólo 10 años y 8 meses más!), que es lo que procede.
Íbamos también a lamentar la pasividad de la Sección Primera de la A.N. que perdió el culo para sacar a la calle al criminal, pero que ahora remolonea para “sacar la pata” y volver las cosas al punto de partida, es decir, devolver al canalla a la cárcel …
Pero no va a hacer falta ningún lamento, porque la Sección Cuarta de la A.N. está haciendo bien los deberes: ha ordenado la detención del criminal para que responda ante la Justicia por otros dos sumarios que tiene pendientes, y por los que aún no había sido procesado, por causa de las limitaciones de la extradición concedida en su día por Francia, afortunadamente superadas por un artículo (el 14.1) del Convenio Europeo vigente de Extradición: la “limitación (impuesta por Francia) para juzgar desaparece cuando el imputado, "habiendo tenido la posibilidad de abandonar el territorio de la parte a la cual se efectuó la entrega [España], no lo hizo así dentro de los 45 días siguientes a su excarcelación definitiva, o hubiere regresado a dicho territorio después de haberlo abandonado". Ese plazo de 45 días desde que fue excarcelado acaba de cumplirse”.
Nos alegramos infinitamente de la profesionalidad de la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional.
Pero lamentamos profundamente las vacaciones 45 días que le dio al canalla la Sección Primera (y que iban a más, incluso a su huida de España en cuanto se ordenara su detención).
Pero, en definitiva, el asesino nacionalista vasco "Santi Potros" está en la cárcel desde ayer, de momento como preventivo en las dos causas que se acaban de reabrir para él (¡jódete hijodeputa!), y de forma muy próxima (esperemos) retornará al cumplimiento de sus penas firmes.

jueves, 14 de enero de 2010

Las cosas por su nombre: “De chivata a terrorista” (¡ya era hora!)

No siempre (incluso, casi nunca) los medios de comunicación adjetivan con rigor, acierto, valentía y decisión … el “presunto” va siempre por delante, a modo de cautela que no compromete, incluso en las situaciones en que no se precisa, incluso, en los momentos en que claramente sobra, pero ¡ay, amigo!, el miedo es el miedo.
Sin embargo, por una vez … ¡¡chapeau para El Correo!!, que este pasado lunes, y en relación con la criminal nacionalista vasca Irache Yánez Ortiz de Barrón, detenida por la Policía Portuguesa la víspera en Vila Nova de Foz (Portugal), tituló la semblanza de la muy zorra con un brillante y valiente:
De chivata a terrorista
Iratxe Yáñez, arrestada junto a Garikoitz García, se incorporó a la banda tras ser absuelta por recoger datos sobre posibles objetivos

¡Ya es hora de que todos empecemos a llamar a las cosas por su nombre!.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Hoy felicitamos a ... la Teniente Coronel Ortega

Hoy felicitamos a la primera mujer que ha logrado alcanzar el empleo de Teniente Coronel en el Ejército de España. Se llama Patricia Ortega, ingresó en la Academia General de Zaragoza en 1988, siendo también la primera mujer que lo hacía, una recordwoman a la que esperamos felicitar de nuevo cuando llegue al Generalato. Por cierto, ¡lástima que no sea de Bilbao!.