Al parecer la etarra tiene como pareja sentimental a otro que tal baila, un tal Olano (Juan Marichu), que también conoce las mieles del presidio por mor de sus actividades pro etarras.
Lo que no sabemos es cómo evoluciona desde hace meses el ansiado embarazo del tandem coital Beloqui-Olano; quizás debería el Juzgado ponerles un plazo, dictar un auto imponiéndoles la obligación de que follen hasta la extenuación y se embaracen en el improrrogable plazo de tres meses … porque el folleteo libre y gratuito, alevoso e indecente, de los etarras no puede ser indefinido, no sería de recibo (ni aun como asunto de negociación en la mesa de Loyola) que la etarra siga en libertad meses y meses, años y años, como si a los 70 “tacos” la tipa pudiera preñarse de forma natural, incluso artificial.
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