
Pelillos a la mar; Mme. De Beauvoir fue muchas cosas en sus largos años de vida, y entre ellas se encontraba, también, la condición de haber escandalizado en numerosas ocasiones a la sociedad francesa de diversas épocas del siglo XX.
Lo de menos hoy en día es ver a doña Simona es un artístico y pudoroso (que lo es) retrato de su espalda y posaderas, tal cual vino al mundo.
Por cierto, bonita espalda y bonitas posaderas de una señora de 44 años en 1952.
La fecha viene a cuento porque en aquellos remotos tiempos no existía ni la liposucción ni, alternativamente, el photoshop.
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