
Lo último (hasta hace unas horas) es el cambio de imagen que ya presenta la Presidencia (o lejendaccaritcha); no es la vulgar imagen que impuso Ivarreche que era una mala copia de la White House, que ha sido sustituida por una “E” mayúscula, patas abajo, que expresa la “E” de entrada, de estatuto, de eujcadi y de España, y con tonos verde-esperanza.
3 comentarios:
No se de donde has sacado que el nombrecito sea muy a gusto del nacionalismo. Mas bien al contrario, denota un complejo identitario por parte del sujeto en cuestion.
Espero que "Anónimo", con su incuestionable conocimiento sobre la psicología nos explique también el diagnóstico de toda esa cantidad de colegas tuyos que se hacen llamar Rakel, Oskar, Pernando....
Pues más de lo mismo...
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