
Tampoco lo había conseguido este fin de semana en Vitoria (Álava) y en Ondárroa (Vizcaya), pero sí ha logrado asesinar a una persona esta madrugada en Santoña (Cantabria), se llamaba Luis Conde de la Cruz, y era militar.
Desde aquí nuestra condena más firme, la solidaridad más estrecha con la familia y allegados de la víctima, nuestro apoyo al Ejército Español y nuestro desprecio a toda la amplia familia nacionalista vasca, desde los asesinos de su banda criminal hasta los curas meapilas y dirigentes políticos que hoy mostrarán lágrimas de cocodrilo (algunos ni eso), y mañana volverán a ensalzar lo que le une a todos ellos, bajo el manto paleto y santua del descerebrado Arana Goiri.
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