
¡Cuantísimas misas habrá encargado Ibarreche a los curas nacionalistas para que fracase el mentiroso “proceso”!. Y sus plegarias han llegado y han sido atendidas por el mismísimo ¡Lucifer!. E Ibarreche resucitó …
... en tres días: le han bastado un pleno (el del viernes) en el parlamentito regional de Vitoria y la mítina de este domingo en las campas de Foronda (“la cabra p’al monte tira”), para volver a estar en el candelabro, que es lo único que desea.
Ibarreche, mal presidente y mala persona, nos augura años de tensión, más “conflicto”, un futuro de paralización política ... y lo que es peor, atentados mortales en los que él habrá servido en bandeja la justificación a quienes aprieten el gatillo cerca de la nuca de personas inocentes.
Pie de foto: usuarios habituales de las campas de Foronda.
1 comentario:
por primera vez estoy practicamente de acuerdo contigo... excepto en lo de las razones, eso inutiles asesinos no necesitan mas escusa que el vivir de lo que los demas no tenemos ni estomago de cuestionarnos ASESINAR
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